"Porque el secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se Quiere, sino Querer lo que se hace..."
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Podríamos ser...
jueves, 9 de diciembre de 2010
En la 115…
Comienza aquí la historia de un hombre.
Cuando llega el momento de una despedida, de dejar todo a otro lado.
Con las maletas hechas me monto en este tren, no un tren cualquiera, sino el tren de la vida.
En la 115, a eso de las 12.00h, sentado, con miedo… tal vez, pero con la ilusión de volver a nacer.
100km, y un mundo de por medio, ¿no hay porqué preocuparse no? ¿Ó si…?.
Miro por la ventana y veo el mundo pasar, la luz está cada vez más cerca.No pasa nada, si siempre soñé con este momento, el momento de sentir ese lugar por dentro, de creerme persona y aprender a vivir.
“Próxima parada Dos Hermanas…” Esto está aquí, me gustará, ¡porqué tantas preguntas! ¿No es esto…? Madre mía.
Conforme pasa el tiempo mi sonrisa se alarga, ya veo la luz, noto como respiro diferente, que esta sangre corre más alegre. Noto que esta si es mi sangre, que mis ojos llorosos están ansiosos ya por conocer y mis dedos rozando ese aire a Dios, reconociendo lo que un día deje aparcado en el conocimiento y en fotografías.
A eso de 15 minutos, todo tan oscuro, se abre las puertas del tren y mi persona sale acompañado de un montón de equipaje.
Mi equipaje cargado, pesado, no cabía todo lo que llevaba conmigo, quizás… me pasé colocando tantas ganas en él, me equivoqué al calcular cuanto amor dispuesto a enamorar tenía que meter. Ese lugar… una mezcla entre el verde, el azul y la piedra antigua.
Verde naturaleza, naranjos, árboles extrayendo toda la sabiduría de esta tierra, y como no difuminándola a cada persona que pasa por su lado. Azul... ay azul... que bonita se ve Sevilla reflejada en tu agua... El Guadalquivir pasa y desprende frescura de lado a lado, desbordando dulzura. Y ese cielo tan azul... vaya cielo. Pero no queda todo ahí, porque que sería la Giralda sin ese color amarillo desgastado, sin ese pilar que sostiene el día a día del sevillano, de esa sonrisa que saca quien la mira pensando: "Esto no tiene nombre", o esa plaza España abanderada y romántica llena de barcas y corazones forjados para siempre...
Enfermo por pensar en Sevilla y elogiarla, puede ser, lo que también sé es que un enfermo se enamoró de ella, que un día llegó y jamás se quiso marchar… y que a día de hoy es el enfermo más feliz del universo.
domingo, 5 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
Jose Luis Ibañez Farru
Te conozco tan poco y a la vez tanto... Quizás el camino nos unió, tal vez fue él, o tal vez ella. Para los que no te conocen, he aquí un hombre de los pies al cielo.
Allí, donde yo nací no entendí al que tú le pides, no lo conocía. Como puede ser que una expiración haga tanto ruido. Parece que ruje el cielo, que se desquebraja el tiempo.
Sin duda alguna eres una persona especial. Un tio que no le preocupa su imagen, que solo se preocupa de él que bastante ya. No creo que haya una sola persona la mitad que tú...
Y anda que te gusta poco un Viernes Santo. Que no se te parte el cuerpo cuando ves a esa señorita tan coqueta salir de esa puerta.
Pocas veces elogio a una persona, pero creo, que jamás elogiaré a una como tú. Íbamos a aprender poco los demás de un tipo como usted... Aquí sobran las estrellas, sobran las tirantas, las cañas... los pasos que saques... Hablando de ti todo eso cobra menor importancia. Esto va más allá. Casualidades, las lecciones de la vida, levantarte con todas las ganas del mundo, entrenar y correr.
Me pongo en tu situación y se me cae el cielo. Hay que tener el corazón más grande del mundo para sacarle hoy una sonrisa al mundo, ¿y sabes qué? ni por un momento dudo que no lo tengas, porque consigues esa ilusión por la vida. Para que luego digan que Dios no existe, ea pues que te pregunten a ti si existe o no.
No tiene suerte ese hombre Farru, que orgullo tiene él de verte desde ahí, dándose cuenta de lo grande que es su hijo... Recuerda, nunca estarás solo. Y si algún día crees que si, corre a la calle Castilla con esa medalla, allí están todas tus respuestas, y lo sabes… Nada existe sin él...

miércoles, 24 de noviembre de 2010
La cruda realidad
viernes, 19 de noviembre de 2010
Tengo ganas de recordar como era...

martes, 16 de noviembre de 2010
9 letras
Nervios a porrones días antes de sacar la cofradía, no se comía, no parabas de pensar. Poco a poco te enganchas a él de tal forma que esta, se te hace tu vida.
Para Disfrutar, para llorar, para sentir lo que solo los elegidos pueden hacerlo, para parar el tiempo en una levantá, para avanzar y aspirar...
Y dime Dios, si hay cosa más grande, que pasearte como solo Tú y tu Madre Bendita merecéis.
Porque el secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se Quiere, sino Querer lo que se hace...
COSTALERO y nada más...
domingo, 14 de noviembre de 2010
Cosas que pasan
Todo viene, con escasos 6 años…
-¡Abuela, pon Canal sur, que ya es Semana Santa y salen los pasos por la tele! Qué bonitos recuerdos. Empezaba a crearse esa pólvora fantástica. Deseaba que vinieran esos días de azahar para poder ver esta vida a través de una pantalla. Cornetas y Tambores, bambalinas, movimiento, capirotes, plumas, oro… ¡Nadie me explicó que esto existía! Como puede ser, si es lo más maravilloso que se puede ver. Como va ser que las dos personas que más quiero no me contaran que Dios existe.
Recuerdo una vez que mi abuela, mientras veía algunos videos de la madrugá, me dijo que había un Cristo en Sevilla que lo llamaba el Gran Poder, y una Virgen que era preciosa. Que era una joya y que tenía un manto verde. Poco más tarde me di cuenta, de que el verde simbolizaba Esperanza… ¿A que no adivinan como se llamaba esa virgen?......
Tome esa palabra, como guión en todo lo que me ocurría, “siempre hay que tener la ESPERANZA”… “la ESPERANZA es lo último que se pierde”… Sabía que tú estabas ahí siempre, que tú eras la Madre de Dios, que eras la más hermosa, que eras ELLA…
Te miro hoy en día y en ti veo reflejada Sevilla entera. Escucho el susurro que me transmites cuando te reviso que sigues siendo Tú, que nada te falta, que nunca dejas de ser señora.
Suena tu marcha “pasa la virgen Macarena…” y noto como me ayudas, como me llenas ese gran vacío que nadie me llena. Que se rompe mi corazón porque lloro viéndote pasar, porque sé que eres tú a la que yo le pido, la que me escucha y me escuchó.
Mi abuela me explicó y me presentó a ella a través de la pantalla, aunque mi abuela con su edad, no había tenido oportunidad de verla en persona. No hace más de una semana, tuve la gran suerte, después de 14 años, presentársela en plena basílica. Miraba a las 2 y notaba como cada una me agradecía ese momento, lo que estaba pasando.
No sé si por suerte o pura casualidad, pero esta historia significa hoy, un peso bastante importante en mi vida… y… ¿A que no adivinan como se llama mi abuela?....
viernes, 12 de noviembre de 2010
Como corre la máquina…
Cuando vives un instante determinado en tu vida, te paras a pensar, a deducir, a reflexionar, sobre la vida, tu vida, de cuando eras tal, de aquella cosa que tenías, de aquel instante que guardas en tu memoria y desearías de 1.000 formas que volvieras a revivirlo. Pasa el tiempo, no nos damos cuenta y se despiertan las ganas de recordar…
Hermoso momento, valoras esa situación, la gente que formaban parte de ella, añoras algunos a los que por desgracia ya no pertenecen a este mundo, y se alejaron al más allá, aunque su alma siga viva en el infinito cielo… Aprovecha tu vida, no es de nadie más, es solo tuya, tú decides, no estamos aquí para perder el tiempo, estamos de paso.
Nunca estamos totalmente conformes con el preciso instante en el que hacemos nuestra vida, siempre echamos la vista atrás, o algunos intenta hasta echarla hacia el futuro, de cómo será de cómo cambiará, el secreto está en vivir el día 1 como si fuera el mejor ejemplo de tu vida.
¡Que paren esta máquina! que algunos queremos disfrutarla más, que no somos conformes con tantos años de constante respiración, que dure una milésima más esos momentos perfectos, que no se acabe, que rocemos la vida una vez más.
Que los sueños, sueños son,y yo quiero soñarlos cuando ya esté muerto. Ahora me toca vivirlos...
A tí
De día o de noche, qué más da… si por más vueltas que da el mundo tú siempre estarás igual.
Como la luz de la tranquila tarde que se muere por momentos en el fin del día, que se esconde por la otra ladera del mar. Como una explosión de gusto, de sabores… que despierta todos mis sentidos, y me calma cuando sé que estoy ocupando y formando parte de ti.
Eres la perfección. Ejército de callejones hermosos, y una avalancha de naranjos vivos y radiantes. Dios no eligió otro lugar más divino para habitar. La ilusión de los románticos y bohemios, Un territorio donde el sueño se hace eterno y el arte talismán…
Y no sé porqué, pero por mucho que pase el tiempo, jamás habrá otra como tú, haya desde la Basílica hasta el Porvenir, desde Triana hasta San Nicolás… si da igual… Mientras yo te respire y mire hacia tu corazón mirando a tu espía de bronce lucir esa silueta perfecta en lo alto de la torre más bella…
No parece raro que yo hable de ti, pero si eres así por algo será, no sé si por pura casualidad, pero hoy te digo Sevilla, en ti quiero morir y vivir hasta la eternidad.
